Tlatlaya, Estado de México · 2018 · 70 hectáreas · Cuatro fundadores · Una misión
En 2018, Óscar, Gerardo, Antonio y Luis —cuatro amigos unidos por sangre, amistad y visión— se reunieron con un propósito claro: honrar a sus abuelos Santana y Quintina dando vida a las 70 hectáreas de tierra que heredaron en Tlatlaya, Estado de México.
Esas tierras, trabajadas con amor y silencio durante décadas, guardaban el potencial de algo extraordinario. Los cuatro socios, con vidas establecidas en México, Estados Unidos, Portugal y Alemania, decidieron que era el momento de sembrar el futuro en esa tierra del pasado.
Ese mismo año, la Denominación de Origen del Mezcal se expandió a ciertos municipios del Estado de México. Aunque la apelación oficial tardó hasta 2025 en concretarse, esta apertura encendió el sueño de crear un mezcal que conectara pasado, presente y futuro.
Mientras esperaban el reconocimiento oficial, comenzaron su camino en Oaxaca —cuna espiritual e histórica del mezcal— trabajando codo a codo con maestros mezcaleros en Sola de Vega y Yautepec. Allí se destilaron las primeras botellas de OGAL, resultado de una mezcla única entre tradición ancestral y visión contemporánea.



OGAL no es solo un nombre de marca. Es el acrónimo de los cuatro fundadores: Oscar, Gerardo, Antonio, Luis. Cuatro perspectivas del mundo, cuatro compromisos con la tierra, una sola botella que los representa a todos.
Así nació Casa Santa Quinta —el homenaje a Santana y Quintina— y con ella OGAL Mezcal: una marca que destila raíces, propósito y comunidad. Cada botella es un acto de memoria, un compromiso con la tierra y una promesa sembrada en el corazón de quienes creen que el futuro también se cultiva.